EL ARTE DE CULTIVAR LA ATENCIÓN. Un manual de sabiduría monástica para la era de la distracción
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Las Colaciones de Casiano son dos tomos, irreductibles y que forman una unidad. Sin embargo, este libro puede ser una vía de ingreso a su obra completa, ofreciendo una selección de diálogos referidos a la atención, tan afectada en nuestra era digital.
Con la cuidada y oportuna selección de Jamie Kreiner, esta nueva traducción pone a disposición de los lectores actuales la sabiduría de un texto milenario que tiene mucho que decir sobre la naturaleza de la mente y el arte de la atención.
La distracción no es un problema nuevo vinculado a la tecnología. Es algo con lo que el ser humano lleva lidiando desde hace siglos, incluso en la época en la que el libro era una herramienta nueva y se consultaba la hora en el «reloj» del sol. No somos los primeros en quejarnos de lo difícil que es concentrarse ni en predicar sobre el tema. Los monjes cristianos de finales del Imperio romano (de Occidente) nos llevan ventaja. Su labor requería una gran concentración, por lo que eran por completo conscientes de lo difícil que es dominarla.¹
Como para muchos de sus contemporáneos, la actividad que definía y al mismo tiempo confería identidad a los monjes era la cognición.² Por lo tanto, pensar acerca de la manera de concentrarse equivalía a pensar acerca de quién era y cómo vivía la persona pensante. Los monjes de la Antigüedad tardía deseaban consagrar la vida y la atención a Dios y a sus obligaciones éticas dentro de un universo divinamente ordenado.
El problema era que la mente (como el yo) es resbaladiza por naturaleza. Juan Casiano, cuyas ideas sobre el hecho de pensar han influido en cientos de monjes, escribió allá por la década del 420 d. C. que la mente «se ve zarandeada por toda clase de distracciones». Rebusca en el pasado en lugar de fijarse en el presente. Piensa en la cena cuando debe concentrarse en un salmo. Se deja llevar peligrosamente por los estímulos. Se queda dormida durante la plegaria nocturna. Se pregunta por la hora cuando debe estar concentrada en la lectura.
Muchos monjes de la época culpaban de sus lapsus a los demonios³ que pululaban a su alrededor, incordiándolos con ideas que podían llegar a ser muy nocivas si no se cortaban de raíz. Casiano acepta que los demonios son parte del problema, pero también está convencido de que la distracción es una condición humana que se aplaca disciplinando la mente, lo cual requiere examinar y reestructurar los elementos conceptuales, emocionales, somáticos y sociales que se entremezclan en la actividad mental de los monjes. El objetivo de buena parte de las Colaciones, palabra que significa «consulta», «conversación» o «conferencia», es educar a los monjes en ese campo. En palabras del historiador y monje Columba Stewart, «la concentración es el problema práctico más importante de la teología monástica de Casiano».⁴ Aunque muchos de los elementos de la antropología y la cosmología de la Antigüedad tardía de Casiano tienen poco que ver con nuestra concepción del raciocinio, compartimos con él el afán por combatir la distracción y concentrarnos en lo esencial. Casiano, experto en la materia que ha logrado la concentración tantas veces como ha fracasado en el intento, nos ofrece una serie de consejos más empáticos y a la vez más sofisticados de lo que estamos acostumbrados.
Jamie Kreiner, Introducción
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Información adicional
| Peso | 0,17 kg |
|---|---|
| Dimensiones | 15 × 11 × 1 cm |
| Autor | |
| Editorial | |
| ISBN | 9788418223891 |
| Páginas | 160 |
| Formato | Rustica con solapas |










